Aquí te dejamos algunos tips para cuando el reloj marque las 12 de la noche…
Los tradicionales:
• Las uvas simbolizan tus deseos y proyectos para los 12 meses del año que inicia.
• Usa la ropa interior al revés; roja para el amor, amarilla para el dinero.
• Comer lentejas o granos, esto te traerá prosperidad y no permitirá que falte la comida en tu mesa.
• Saca las maletas a la calle. Si te gusta viajar entonces este es el ritual indicado para ti.
• Barre tu casa, esto expulsará las malas vibras, las penas y la negatividad.
Los rituales más atractivos:
• No puede faltar el abrazo y beso, lo que representa el amor y la compañía de la pareja. Abraza y besa a tu pareja para asegurarte que el año estará lleno de romance.
• Si no tienes pareja y quieres conseguir una debes sentarte y pararte de una silla tres veces.
• Debes tener dinero en la mano al llegar las 12 campanadas, para que no te falte en el año.
• Colocar dentro de la copa con la que brindará un anillo de oro, este es otro ritual que también te traerá prosperidad económica.
• Encender velas de distintos colores te concederá diversas cosas durante el nuevo año. Verde para pedir salud, amarilla para la abundancia; la azul simboliza la paz, la naranja te brindara inteligencia y la roja encenderá la pasión.
• Sacar utensilios de cocina a la calle, esto es para las personas que quieren mudarse.
• Tira un vaso de agua desde la casa hacia la calle, simboliza expulsar de tu vida las lágrimas, las penas y la negatividad.
• Haz una lista de deseos, esto para que todos tus sueños se hagan realidad, dobla el papel y ábrelo a las 12 de la noche.
• Si quieres borrar las cosas negativas del pasado, escríbelas en un papel y quémalo para que no se repitan en el nuevo año.
• Vístete de blanco, para alejar las enfermedades y atraer la buena salud.
• Para que el próximo año sea de continuo ascenso, súbete en una silla o en una escalera.
Una de las oraciones más socorridas para despedir el año es:
“Un año termina y otro comienza, con aroma a promesa, pero también con expectación, doy gracias por todo lo bueno, no me desánimo por las cosas malas, perdono a todos los que me ofendieron y me perdono a mí mismo si no estuviera a la altura de mis propias expectativas, y perdono a Dios si es que al hacerlo me ayuda a liberarme de todo resentimiento.
Acepto mi situación del momento actual, del aquí del ahora no me aferro al pasado, ni a mis expectativas sobre el futuro, vengo de paso por este mundo por fin de aprender, y las experiencias por las que atravieso me ayudan a crecer en estas fechas en las que se libera una energía especial.
Presento mis metas y mis propósitos para año nuevo para que la ley creativa se encargue de ellos. Late en millones de corazones la esperanza y yo me uno a los mejores deseos de la humanidad.”